Hostee Entrar al panel

La recepción de tu hotel, disponible 24/7, que además nunca olvida nada.

Un asistente que atiende el WhatsApp del hotel, se sabe todo de tu hotel, resuelve lo que puede resolver y le pasa a tu recepción lo que no. Con un panel donde tu equipo ve todas las conversaciones y entra a tomar el control cuando quiera.

Conversemos

El problema no es su equipo

Entre las seis de la tarde y las nueve de la mañana, más los fines de semana completos, son dos tercios de las horas de la semana. Su recepción no está en ninguna de esas horas.

Pero los mensajes sí llegan: el que está mirando su hotel a las once de la noche desde el sofá, el que llega a las dos de la mañana y no sabe cómo entrar, el huésped que quiere late checkout el domingo.

Qué hace

Contesta WhatsApp a toda hora

Texto y notas de voz, en español, inglés y portugués. No es un menú de opciones ni un «marque 1 para reservas»: es alguien que responde.

Se acuerda de cómo funciona su hotel

Horarios, wifi, estacionamiento, la política real de late checkout —no la de la web—, qué restaurante de la cuadra abre domingo. Cuando se le va un recepcionista, hoy se le van seis meses de saber cómo se hacen las cosas. Acá no.

Le avisa a su equipo lo que necesita a una persona

Las solicitudes se convierten en tareas. Un botón dice «tomar conversación»: se aprieta y el asistente se calla, queda hablando recepción.

Pregunta cómo va todo mientras el huésped sigue adentro

Si algo anda mal, su equipo se entera esa tarde y lo arregla antes del checkout. Esa es la reseña de 6 que se convierte en una de 9.

Y lo que nunca va a hacer

Esto no es una limitación que escondemos: es cómo está diseñado.

  • No cotiza ni confirma disponibilidad. Si le preguntan precio, deriva a recepción.
  • No maneja reclamos. Un huésped molesto va a una persona, siempre.
  • No promete nada que usted no le haya dicho.
  • Si no sabe algo, lo dice y deriva. No adivina.

Preferimos que diga «déjeme confirmarlo con recepción» mil veces antes que invente una tarifa una vez.

Cómo empieza

Nos sentamos dos horas, una sola vez, y usted me cuenta su hotel. Yo grabo, yo transcribo, yo cargo todo. Usted no configura nada, nunca.

Le doy un número nuevo y dedicado: su WhatsApp actual no se toca. Los primeros quince días el asistente no le responde solo a nadie —redacta y su recepcionista aprueba— y cada corrección la aprende.

A fin de mes le llega un reporte con cuántos mensajes se contestaron fuera de horario, cuánto bajó el tiempo de respuesta y qué pasó con su nota. Con eso usted decide si esto sigue. No con mi opinión.

Conversemos

Estamos tomando los primeros hoteles en Santiago. Si tiene entre 10 y 40 habitaciones y contesta el WhatsApp usted mismo, escríbame.

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